Hola. Empiezo a desarrollar este blog cansado ya de más de 25 años de luchas con cientos de regímenes, dietas, incluso con ayudas quirúrgicas como el balón y la banda gástrica, que no me han servido de nada más que para frustrarme, perder mucho dinero y seguir tan gordo como siempre.
Soy gordo. Obeso mórbido, dicen, porque mi IMC supera el 45%; pero yo no me veo así. Gordo, sí; pero en ningún caso se corresponde esa gordura con mi volumen o apariencia. Quiero dirigir este blog a aquellas personas que luchan con cierto sobrepeso, o mucho, pero no es mi objetivo (aunque pueda ayudar) hacer algo para estas dietas milagro de hasta 5 kg en poco tiempo.
Como os decía, desde que a los 18 años empecé a engordar, justo empezando con mi devenir universitario, he intentado con cierto éxito inicial realizar las dietas más variopintas del mundo mundial. Desde las guiadas por el buen endocrino de la s.social, cuyo objetivo no es más que el de comer 1000 Kcalorías a base de lechuga y comidas insípidas que nadie es capaz de seguir, hasta operaciones semiestéticas privadas de balón gástrico y de banda, que no dieron el resultado esperado (este mundo es como el de Zara, Mercadona, etc.; sólo buscan el beneficio económico rápido, y no les gustan los problemas), pasando por decenas de encantadores de estómagos privados...
Y digo "con cierto éxito inicial"; si, todas las dietas en un principio suelen funcionar. Basadas en el efecto eufórico que obtenemos en los primeros días y semanas en las que vemos bajar el dígito de nuestra báscula, sustentamos una pobre estrategia que nos lleva al fracaso directo en cuanto no cumplimos objetivos. Y lo peor es que fruto de este fracaso se genera lo que llaman "efecto rebote" por el cual además sumamos algún kilo extra a nuestro cuerpo serrano.
Herbalife (cambia la comida por batidos), biomananes (idem + barritas), Naturhouse (esta vez, por cosas de alcachofa de mal sabor cuyo sobreprecio sólo se admite por que la consulta no te cuesta), la del ganchito en la oreja para quitar la ansiedad, Montignac (de los primeros con la proteína sólo), Dukan (¿te puedes morir?; espero que no, pero de avena te hinchas...). No recuerdo otros nombres comerciales, pero si a esto juntas las de la revistas, famosas, y las de diversos médicos privados, el número de intentos supera a los kilos de mi sobrepeso.
¿Qué cambia ahora? Pues ahora cambia la actitud, la metodología y el control. Ahora voy a acometer la definitiva... si, definitiva.
¿Por qué estoy tan seguro? Porque lo voy a contar. Porque ya es hora. Porque sé cómo hacerlo, y porque voy a evitar las causas del fracaso, que luego comentaré.
¿Quieres seguirme? Si puedo ayudarte, no habrá sido en vano este tiempo invertido en la creación del blog.
Voy a estructurar el blog en distintos comentarios, pero voy a acompañarlo de distintas recetas de producción propia (soy un excelente chef, y no tengo abuela) y fáciles de hacer, para que se puedan seguir las distintas etapas. Que nadie espere nada dunkaniano, raro o extraño... los ingredientes serán muy muy normales.
Te invito a que me acompañes. Mí éxito puede ser el tuyo.
Soy gordo. Obeso mórbido, dicen, porque mi IMC supera el 45%; pero yo no me veo así. Gordo, sí; pero en ningún caso se corresponde esa gordura con mi volumen o apariencia. Quiero dirigir este blog a aquellas personas que luchan con cierto sobrepeso, o mucho, pero no es mi objetivo (aunque pueda ayudar) hacer algo para estas dietas milagro de hasta 5 kg en poco tiempo.
Como os decía, desde que a los 18 años empecé a engordar, justo empezando con mi devenir universitario, he intentado con cierto éxito inicial realizar las dietas más variopintas del mundo mundial. Desde las guiadas por el buen endocrino de la s.social, cuyo objetivo no es más que el de comer 1000 Kcalorías a base de lechuga y comidas insípidas que nadie es capaz de seguir, hasta operaciones semiestéticas privadas de balón gástrico y de banda, que no dieron el resultado esperado (este mundo es como el de Zara, Mercadona, etc.; sólo buscan el beneficio económico rápido, y no les gustan los problemas), pasando por decenas de encantadores de estómagos privados...
Y digo "con cierto éxito inicial"; si, todas las dietas en un principio suelen funcionar. Basadas en el efecto eufórico que obtenemos en los primeros días y semanas en las que vemos bajar el dígito de nuestra báscula, sustentamos una pobre estrategia que nos lleva al fracaso directo en cuanto no cumplimos objetivos. Y lo peor es que fruto de este fracaso se genera lo que llaman "efecto rebote" por el cual además sumamos algún kilo extra a nuestro cuerpo serrano.
Herbalife (cambia la comida por batidos), biomananes (idem + barritas), Naturhouse (esta vez, por cosas de alcachofa de mal sabor cuyo sobreprecio sólo se admite por que la consulta no te cuesta), la del ganchito en la oreja para quitar la ansiedad, Montignac (de los primeros con la proteína sólo), Dukan (¿te puedes morir?; espero que no, pero de avena te hinchas...). No recuerdo otros nombres comerciales, pero si a esto juntas las de la revistas, famosas, y las de diversos médicos privados, el número de intentos supera a los kilos de mi sobrepeso.
¿Qué cambia ahora? Pues ahora cambia la actitud, la metodología y el control. Ahora voy a acometer la definitiva... si, definitiva.
¿Por qué estoy tan seguro? Porque lo voy a contar. Porque ya es hora. Porque sé cómo hacerlo, y porque voy a evitar las causas del fracaso, que luego comentaré.
¿Quieres seguirme? Si puedo ayudarte, no habrá sido en vano este tiempo invertido en la creación del blog.
Voy a estructurar el blog en distintos comentarios, pero voy a acompañarlo de distintas recetas de producción propia (soy un excelente chef, y no tengo abuela) y fáciles de hacer, para que se puedan seguir las distintas etapas. Que nadie espere nada dunkaniano, raro o extraño... los ingredientes serán muy muy normales.
Te invito a que me acompañes. Mí éxito puede ser el tuyo.
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